Áreas de Intervención - Violeta Mendoza Burón
15490
page-template-default,page,page-id-15490,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-child-theme-ver-1.0.1456935953,qode-theme-ver-16.7,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-6.1,vc_responsive
 

Áreas de Intervención

Terapia Individual:

Estados ansiosos depresivos, todas las personas atravesamos a la largo de nuestra vida por situaciones difíciles a las que nos debemos adaptar. Un estado depresivo puede ser la antesala de esa adaptación, ayudándonos al cambio.

Problemas en la aceptación de las pérdidas, muertes, separaciones o divorcios, enfermedades, ruinas económicas y laborales.

Duelos patológicos, los duelos no elaborados pueden dificultarnos el camino y ser fuente de otros conflictos.

Dificultades en las relaciones sexuales, consecuencia de la falta de información o de vivencias anteriores.

Dificultades para conciliar el sueño y el descanso, a veces no sabemos “lo que nos quita el sueño” otras, aun sabiéndolo, no tenemos recursos suficientes para afrontarlo.

Desórdenes alimentarios, por percepciones distorsionadas de nuestro cuerpo o como consecuencia de un estado ansioso que apaciguamos mediante la ingesta de comida.

Conductas obsesivas compulsivas y fobias, que nos ayudan a mantener la ilusión de control sobre la vida cuando los miedos nos atenazan.

 

Terapia de pareja:

Conflictos de pareja, teniendo en cuenta desde el primer momento que una relación de pareja es responsabilidad de dos y que cada uno aporta a la pareja aquello que aprendió en su familia de origen.

Dificultades en las relaciones sexuales, consecuencia de la falta de información o de vivencias anteriores.

Problemas en la aceptación de las pérdidas, muertes, divorcios, infidelidades, enfermedades, ruinas económicas y laborales.

Dificultades en la adaptación a la convivencia, es muy frecuente, cuando empezamos a convivir, sorprendernos de que nuestra pareja no comparte los mismos hábitos que nosotros en la vida diaria.

 

Terapia de familia:

Conflictos en las relaciones familiares, la familia en un sistema en movimiento donde se pueden llegar a generar conflictos entre las distintas generaciones: con los hijos, con los padres, con nuestros hermanos o con familiares políticos.

Conflictos de familia con padres adoptivos e hijos adoptados, a veces nos puede faltar referencias e información a la hora de situarnos como padres y madres.

Conflictos de familia reconstituidas o ensambladas, considerando la importancia de que cada miembro de la nueva familia sienta que ocupa su lugar.

Conflictos en las familias monoparentales, sabemos que lo no normativo puede ser nuestro punto más fuerte, sin embargo, a veces nos cuesta llegar a verlo así.

Conflictos de relación social, laboral y empresarial: Conocer el funcionamiento de nuestros patrones de conducta nos facilita los vínculos de cualquier índole.

 

Atención a profesionales:

Todas y todos conocemos la complejidad de la intervención terapéutica y nos preocupa realizar bien nuestro trabajo por la repercusión que tiene en el bienestar de las personas. Sabemos que la mejor formar de avanzar en los procesos es a través de la mirada ajena y no implicada de la supervisión.

 

 

“La familia no es un simple conjunto de objetos introyectadas sino más bien una matriz de dramas, de pautas, de secuencias témporo-espaciales que representar”.

(El cuestionamiento de la familia R.D. Laing)

“Este conjunto de relaciones de la “familia” puede se traspuesto a nuestro cuerpo, sentimiento, pensamiento, fantasías, sueños percepciones; puede convertirse en argumentos que envuelven nuestros actos y ser traspuesto a cualquier aspecto del cosmos”

(El cuestionamiento de la familia R.D. Laing)